LA HISTORIA DE ADEIT

Los primeros años
Fue a finales de la década de los ochenta cuando ADEIT comenzó a dar sus primeros pasos. Surgió como asociación bajo el nombre Asociación para el Desarrollo Empresarial y la Innovación Tecnológica en el marco del programa europeo COMETT. La gestión de estas becas (hoy Leonardo da Vinci), que permiten la realización de prácticas en países europeos, fue la primera actividad gestionada por ADEIT. Pronto se incorporaron otros programas como la promoción de convenios y contratos conjuntamente entre Universidad y empresas, la organización de cursos de postgrado y la gestión de prácticas en empresas.

Apenas dos años después, esa incipiente asociación se constituye en Fundación con la firma del rector Ramon Lapiedra y el presidente Antonio Rico y se inaugura una nueva sede, la ubicada en plaza del Ayuntamiento, que convive, hasta 2001, con la primera, en plaza del Patriarca.

Una año más tarde, se incorporan las primeras empresas al Patronato de ADEIT, un respaldo esencial para el desarrollo de su actividad, y los más altos representantes de la Administración comienzan a otorgar a la cooperación universidad-empresa la importancia que merece.

La consolidación de ADEIT
Tras nueve años de funcionamiento, en 1996, se produce uno de los hitos más relevantes en la historia de ADEIT, que marca un antes y un después; se comienza a gestionar toda la oferta de postgrado propio de la Universitat de València. Este año se triplica el número de cursos y estudiantes con respecto al año anterior.

Son años de expansión, de consolidación de las actividades emprendidas y de puesta en marcha de algunas otras, dirigidas a incrementar el contacto del mundo de la Universidad con su entorno. Por una parte, se firman numerosos convenios con nuevas entidades y empresas para participar en el programa de prácticas y continúan diseñándose cursos a medida de las necesidades del mundo profesional.

Y, por otra, se sigue innovando y buscando nuevas fórmulas de cooperación; se crea la plataforma del Aula Virtual para facilitar la formación a distancia, se ponen en marcha –en colaboración con la Administración– diferentes planes para fomentar el empleo de los titulados y comienzan a organizarse las primeras acciones dirigidas a emprendedores. Además de las jornadas de motivación empresarial y las sesiones de presentación de empresas, celebradas en los tres campus de la Universitat, en 1999 se crea la Cátedra de Cultura Empresarial, que se ha convertido en un referente en formación y asesoramiento de emprendimiento para estudiantes, titulados, jóvenes empresarios y profesores.

En el campo de la investigación, ADEIT recoge, en un catálogo, las aplicaciones tecnológicas de la Universitat de València de interés para las empresas en su proyecto PROITEC, y en el ámbito europeo continúa aumentando el número de proyectos de formación e innovación desarrollados en colaboración con otras entidades de la Unión Europea.

En 2001 llega otro de los hitos esenciales; la inauguración de esta sede, que se ha convertido en habitual punto de encuentro del mundo universitario y del empresarial y en escenario de múltiples actividades como seminarios y congresos nacionales e internacionales.

La cooperación universidad-empresa, una realidad
Los empresarios se sienten cómodos en esta sede, que sirve de conexión con el mundo de la Universidad. Se refuerzan las actividades dirigidas a fomentar la creación de nuevas empresas por parte de los universitarios a través de programas como el de consolidación empresarial y la Escuela de Verano para Profesores Motivadores del Espíritu Emprendedor. También se ponen en marcha innovadores programas en otras áreas como Lunes con Empleo –en el que empresas presentan ofertas de trabajo de calidad para titulados–, UNECAM –dirigido a ofrecer habilidades y competencias de integración en la empresa a los estudiantes en prácticas– o el programa de Estancias de profesores universitarios en empresas valencianas, entre otros.  

La importancia de la cooperación ya no se pone en duda. Estos años, se busca la excelencia de los programas ya asentados y se continúa innovando y apostando por nuevas iniciativas dirigidas a seguir acercando la Universitat de València a la sociedad. Una sociedad cada vez más comprometida y convencida de la importancia de apostar por el conocimiento como motor de desarrollo.